….ok reader, el tema que nos convoca tiene que ver con las prioridades del ministerio, algo no muy de moda en estos días y poco popular….
….es de concenso que la mayoría de los cristianos decimos públicamente que el Señor y su Palabra son las cosas más importantes en la vida cristiana, pero quiero compartir algunos cálculos que he sacado………éstos están basados en los cultos que se realizan en la iglesia a la que asisto, así que no son representativos de todas las iglesias, ¿ok?...
…..si Jesús fuese lo más importante para una congregación, todo el sistema del culto estaría empapado por esta prioridad y se reflejaría en números. Jesús y su enseñanza orientarían nuestro quehacer y marcarían la pauta de nuestras reuniones…..
….Jesús nos comunicó 2 tareas fundamentales: (1) “id y haced discípulos” y (2) “predicad el Evangelio a toda criatura”.
….la primera tarea es más bien de carácter pedagógico y se básicamente en transmitir el cuerpo de enseñanzas cristianas de un creyente maduro a un creyente iniciado, todo con el objeto de formar la identidad de Cristo en el discípulo. Cuando esto ocurre, el discípulo ya instruido podrá repetir el proceso en otro discípulo iniciado y así sucesivamente. La idea central es no formar seguidores, sino líderes, líderes que sean capaz de enfrentar las tareas que demanda la profesión cristiana. El ejemplo de Pablo y Timoteo es clásico y es referente obligado….
….en la segunda tarea encuentro la siguiente particularidad: para predicar, antes hay que ser….me explico: alguien que no tiene la Palabra de Dios morando activamente en su vida y que no se sujeta a ella, está incapacitado para transmitir esta verdad. Alguien que no ha sido transformado por la revelación del Evangelio no puede, moralmente, predicar…….”lo que sabemos, hablamos y lo que hemos visto, testificamos”……por supuesto que la cualidad se puede falsificar y usted podrá ver a un montón de “cristianos” parados en una calle hablando cosas que no conocen y hablando de un Jesús que no mora en sus corazones, pero eso es cuento aparte….
…pero volviendo al tema de las prioridades, tome nota….
….los días lunes, jueves y viernes hay reuniones en los locales/clases. Cada reunión dura aproximadamente 1 hora y 30 minutos (100%). De eso, la exhortación de la Palabra dura 30 minutos, aprox (33%)….lunes y jueves no hay predicación a la calle, pero el viernes hay una que dura 60 minutos.
….el día martes hay reunión de voluntarios, con un esquema duración/palabra similar al anterior….
…el miércoles hay reunión de dorcas (60 min) sin predicación de la Palabra, pero hay predicación en la calle (60 min)….
…el día sábado, entre las 6 y las 7 de la tarde hay reunión de oración y no se predica la Palabra (0%)…luego entre las 7 y las 8:15 (100%) hay estudio bíblico, con una Palabra que dura 30 min, aprox (40%)….
….el domingo en la mañana hay Escuela Dominical, desde las 10:30 a las 12:00 (100%). Nuevamente la Palabra dura 30 minutos, aprox (33%)….en la tarde (16hrs) hay predicación a la calle que dura 90 min….
En domingo en la tarde, reunión nuevamente, entre las 7 y las 9 pm (100%), con una palabra que dura 30 min, aprox (25%)
…..sumando todos los minutos en que formalmente hay cultos durante la semana, tenemos:
1.- Total minutos reunión en templo: 765 min.
2.- Total minutos predicación en templo: 210 min.
3.- Total minutos predicación en la calle: 210 min.
…el total de minutos semanales de servicios formales (calle/templo) es de 975 minutos (100%), por lo que el tiempo que se dedica a evangelizar dentro del templo es de un 21.5%.........igual porcentaje para evangelizar fuera del templo…..
….el porcentaje utilizado para el discipulado (escuela dominical) es de 3.92%, tomando como base sólo los servicios dentro del templo…..
…o sea, menos de la mitad del tiempo se usa para evangelizar, ¡¡Y MENOS DEL 5% PARA DISCIPULAR!!....acá cabe señalar que este es un esquema heredado del sistema de cultos de la Iglesia Metodista Pentecostal, una iglesia líder en formar seguidores y religiosos….
….viendo las cifras, no resulta extraño que nuestras congregaciones estén colmadas por seguidores y que tengamos una carencia en el ámbito de los recursos humanos (escacés de predicadores, jefes de coros, etc)….
….de la gran masa de asistentes a nuestros templos, un muy reducido número de personas está realmente preparada y capacitada para tomar la responsabilidad de administrar el cuerpo de Cristo. La causa de esta situación la analizo tomando 2 elementos:
1.- el uso irresponsable e ineficiente del recurso “tiempo”, destinando un bajísimo porcentaje a discipulado e instrucción bíblica.
2.- la mala preparación que esto origina lleva a formar nuevas generaciones (generación de recambio) muy mal formadas en muchos ámbitos. En la actualidad, usted puede ver este hecho en el evidente bajo nivel espiritual de nuestros líderes (poca consagración, poco dominio escritural, no pago de diezmos, etc) y en el poco compromiso de la congregación en general (baja asistencia a eventos, bajo porcentaje de hermandad que diezma, evidente alza de la asistencia el domingo en la noche, entre otros fenómenos).
…además, los bajos indicadores espirituales repercuten directamente en los indicadores materiales: cierre de templos, endeudamiento relativo, baja en las ofrendas y diezmos, migración de congregación, etc…
…..¿cómo revertir estos números?........súper fácil……veamos el consejo de la Palabra de Dios y después le compartiré mi experiencia personal….
….en 2 Cr 7, 12-22, se nos relata una historia interesante. Salomón acababa de terminar su templo, lo consagró y esperaba la aprobación divina….
…para que usted se haga una idea de lo apoteósico y majestuoso que era el templo de Salomón, por favor lea en 2 Cr, cpss 3 y 4….
….si usted lee los capítulos y libros anteriores, se dará cuenta que Dios nunca le pidió semejante nivel de terminaciones a su templo; era solamente un “buen propósito” del corazón de Salomón…..
…..cuando Salomón termina el templo, un raro sentimiento de felicidad y orgullo inundó su corazón (2 Cr 6, vs. 2) sin embargo, lo importante acá fue lo que Dios le respondió a Salomón respecto del templo….
…si usted lee cuidadosamente todo el pasaje de 2 Cr 7, 12-22 se dará cuenta que Dios no valoró el templo como Salomón lo valoraba. La consideración del templo por parte de Dios estaba fundamentalmente relacionada con la obediencia del pueblo de Israel a los mandamientos de Dios: si Israel obedecía a Dios, Dios los escuchaba en el templo; si Israel se apartaba de Dios, Dios iba a desechar el templo, convirtiéndolo en espanto y burla, o sea, millones de millones de dólares invertidos en una apoteósica construcción para Dios no valen nada; lo que Él busca es que la gente se consagre a Él y le obedezca. De hecho, Dios destruirá este planeta y enviará a millones al infierno por cuanto no le obedecieron, ¿ok?.....
….para Dios es un insulto, una ofensa y una provocación de guerra el hecho de que Él no esté en primer lugar, de que no lo busquen, de que no le obedezcan, que no lo recuerden……tú puedes quedar afónico gritándole ¡¡TE AMO SEÑOR!!, pero si tu vida no se apega a las sagradas escrituras, de nada vale; si no amas a Dios y a tu prójimo, toda tu alabanza super-ordenadita-y-musical vale cero, igual que el templo de Salomón…
…lo que Dios le dijo a Salomón era lo mismo que después dijo Jesús: “buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todo le demás vendrá por añadidura”. Incluso Cristo dijo que “los gentiles buscan todas estas cosas (añadiduras)”….
…Jesús está hablando de prioridades en el ministerio…
….el mensaje es simple: su usted se consagra de corazón a Dios, Dios no sólo le dará lo que usted está pensando, sino que mucho más…..lo interesante de eso es que usted estará tan obsesionado con Dios, tan enamorado de Él, que aunque Dios le regale el mundo entero, usted no se dará ni por aludido. Interesante fenómeno….
….mi humilde consejo es: revirtamos los porcentajes, pongamos a Dios y su Palabra en primer lugar, saquemos de las reuniones todo relleno innecesario, pongámonos de cabeza a buscar a Dios en la oración y en la lectura bíblica, dediquemos más tiempo al discipulado, acerquémonos nosotros a la gente y no la gente a nosotros, arrepintámonos de nuestros pecados y faltas, ordenemos la casa………estoy seguro que haciendo eso (y más) veremos un impacto y un mover de Dios cómo nunca antes lo hemos visto……….pongámonos rebeldes para con Dios y su Palabra y “convertirá nuestra magnífica casa en espanto y burlas de los que pasan”…..
….mi experiencia personal la extraigo de las reuniones de estudios bíblicos juveniles de los días martes. Partimos con un pequeño grupo de jóvenes super desmotivado y descomprometido. Entendimos (los que estábamos a cargo) que lo que movería a estos jóvenes era la presencia de Dios y su Palabra. Ideamos un proyecto de estudios bíblicos juveniles y un plan de oración. Nos pusimos de cabeza a orar, a buscar a Dios, a leer su Palabra y a aprender de ella, a amarnos como la Biblia nos enseñaba. El resultado fue inmediato: 30 o 40 jóvenes todos los martes, hambrientos por escuchar más Palabra de Dios, jóvenes que venían de Puente Alto, de Vitacura, jóvenes que asistían aunque Santiago estaba inundado por la lluvia, jóvenes que terminada la reunión, no se quería ir, jóvenes que se acordaban (con todo detalle) de la Palabra 4 o 5 meses más tarde después de haber sido entregada, jóvenes que aprendieron a amar a Dios por sobre todas las cosas, jóvenes que se arrepentían y apartaban de sus pecados…………….entienda esto: las reuniones eran sólo predicación de la Palabra; no se les estimulaba con otras cosas, sólo la poderosa Palabra de Dios…..¡¡Gloria a Dios por esa obra!!....
…..si en las iglesias se busca a Dios y se predica fielmente su Palabra (sin saltarse ningún versículo), si se ora en todo momento, si nos humillamos ante la poderosa presencia de Dios y nos arrepentimos de todo corazón, si los que están por delante están presente en todos los servicios y no sólo para la foto, llegando antes que todos y iéndose después que todos, téngalo por seguro, usted no moverá a la iglesia, la iglesia lo moverá a usted…..
….claro que yo podría seguir escribiendo, pero creo que la idea es súper clara y se ha entendido bien………..me lamento por aquellos líderes que culpan a la iglesia por todo lo que pasa, en vez de revisarse a si mismos y arrepentirse……el orgullo es un freno que detiene la bendición…….entre más rápido te humillas, más rápido Dios te bendice…….le pido a Dios que convierta el corazón de estos líderes o que ponga a otros que si amen la obra de Dios, para que el Evangelio avance, pues el tiempo se acerca….
….que Dios le bendiga…
11.24.2005
| [+/-] |
2 + 2 = 4 |
10.09.2005
| [+/-] |
DOS ARBOLES |
Mensaje: Génesis c.2, v.9 y vss.16-17.
“Y Jehová hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal”.
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.
(Traducción Reina-Valera, edición 1960).
En este breve ensayo bíblico se analizará el motivo de la clausula de muerte sobre el segundo árbol, la figura teológica de ambos árboles y el paralelo de la posición de Adán con el hombre moderno.
FIGURAS TEOLÓGICAS.
La figura del árbol de la vida aparece por primera vez en el relato de Ge c.2, v.9. Luego, vuelve a aparecer en Pr c.3, v.18 haciendo alusión a sabiduría y la inteligencia (v.13). Aparece nuevamente en Pr c.11, v.30, equiparándolo con los frutos del justo. Pero haciendo alusión a la misma figura en el huerto del Edén, aparece nuevamente en Ap c.2, vs.7, Ap c.22, v.2 y v.14.
Se puede observar, a la luz de los cuatro Evangelios, que en muchas ocasiones, Jesús mismo hizo autoreferencias de que Él era (y es) la Vida: Mt c.7, v.14; Jn c.1, v.4; Jn c.6, v.35; Jn c.8, v.12; Jn c.11, v.25. Por tal motivo, la deducción más evidente es que el árbol de vida es una referencia clara de Jesús.
Para entender la clausula de muerte sobre el segundo árbol, hay que entender la figura teológica del “huerto” y de las 2 tareas principales asignadas a Adán.
De acuerdo con Ge c.2, v.15, Dios puso al hombre en el huerto del Edén para que lo labrara y lo guardase. Parece casi ridículo asignar al hombre la extraña tarea de guardar el huerto………¡¡PUES NO HABIA NADIE MAS!!. ¿De qué lo tendría que guardar?. Sin embargo, considere los siguientes pasajes:
Pr c.4, v.23: “sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”.
Mt c.15, vss.18-20: “pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre…”.
1 Co c.15, v.21: “porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos”.
Si usted observa, aunque mi fe es que efectivamente Adán habitaba en un lugar físico, la referencia al “huerto del Edén” es con el corazón de Adán. Note el pasaje de Corintios, que dice que la muerte entró por un hombre. Aunque la presencia del diablo es notoria en el capítulo 3 de Génesis, la muerte no entró al huerto del Edén por el diablo, sino por Adán. Fue Adán quien permitió ser tentado, fue Adán quien dejó a la mujer sola, sin cobertura contra la tentación, fue a Adán quien se le asignó la terrible tarea de no dejar entrar la muerte (clausula sobre el segundo árbol) en el huerto. Jesús dice en Ap c.3, v.20 que Él está a la puerta y llama; si alguno le deja entrar, Jesús cenará con él. Así mismo, si alguno deja entrar otro espíritu en el corazón, la cosecha será sólo una: muerte. Fue lo que Adán hizo. Contaminó su corazón. Adán tenía que guardar el huerto (su corazón) de él mismo.
También se dice que el corazón del hombre es como una labranza: todo lo que siembre en él, eso cosechará. La segunda tarea de Adán era labrar el huerto, pero nuevamente parece una tarea ridícula, porque Dios estaba labrando el huerto antes de que el hombre apareciese (Ge c.2, vss.5-6). Así que nuevamente aparece la equivalencia huerto-corazón. ¿Por qué Adán tenía que labrar el huerto?, para obtener frutos. ¿Qué frutos?, los del Espíritu, porque los frutos físicos (manzanas, peras, etc) se daban ya de manera natural. ¿Cuáles son los frutos del Espíritu?, Ga c.5, vss.22-23: amor, gozo, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza. Cabe hacer notar que los últimos 7 frutos del Espíritu son sólo manifestaciones del primero: amor, y el amor es Jesús. Entonces:
Adán tenía que sembrar a Jesús en su corazón (huerto), comiendo del Árbol de la Vida, para poder cosechar vida eterna.
Adán tenía que guardar su propio corazón (huerto) de no dejar entrar nada que pudiera contaminar su vida espiritual.
Y acá surge una pregunta: ¿Qué podría contaminar al hombre tal que pudiera matarlo?. Dios promulgó sentencia de muerte sobre la vida de Adán si comía del árbol de la ciencia del bien y del mal. ¿Porqué?, ¿qué significa esta figura teológica del segundo árbol?.
Para responder claramente esta pregunta, considere los siguientes pasajes:
Ro c.5, vss.12-13: “por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes de la Ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado”.
Ro c.7, v.5: “porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte”.
Ro c.7, vss.7-9: “¿qué diremos, pues? ¿la ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijiera: No codiciarás. Más es pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí”.
1 Co c.15, v.56: “ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley”.
En toda la Escritura se nos enseña que lo único que puede matar al hombre (separarlo de Dios) no es el diablo, sino el pecado, el cual actúa como una cima, una montaña, de manera que los que quieren acercarse a Cristo no pueden, y la santidad de Dios no puede acercarse al hombre pasando por el pecado (parábola del rico y el mendigo, Lc c.16, vss.19-31 – énfasis personal). Sólo por la fe podremos decirle a ese monte desarraigate y plántate en el mar. Tal como lo relatan las referencias anteriores, el pecado surge de la ley, más específicamente, como una transgresión a la ley de Dios.
Usted me dirá: oiga, pero Adán no concía la Ley (moisés), además fue hecho sin pecado, ¿qué ley podría entonces transgredir?. La respuesta es clara; la ley que había sobre Adán era:
“Y MANDÓ Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal NO COMERÁS; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.
Adán desobedeció y murió espiritualmente, por lo que el pecado de Adán fue la desobediencia a la única ley que él tenía hasta ese momento: NO COMERÁS. Y como dice Ro c.5, v.19: “porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos”.
Pero el pecado original de Adán (desobediencia) produjo en Adán una acción natural: comió del árbol de la ciencia del bien y del mal. ¿Qué tiene de malo este árbol?.
En muchas ocaciones, el concepto de la LEY se representa por medio de la figura de una espada, de una espada que divide lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto, lo pecaminoso de lo santo, etc. Tal como dice el Espíritu por Pablo en el libro de Romanos, nosotros no podríamos conocer lo bueno y lo malo sino por medio de la ley. La ley dice “eso es malo, no lo hagas” o “eso es bueno y será de bendición”. Pero el suceso de Adán fue más profundo.
Usted probablemente conoce el sol a través de los libros, igual cosa ocurre con el sistema solar, la historia pasada, etc. Pero todo eso es sólo conocimiento teórico. Usted realmente nunca ha estado ahí.
Examinando la tentación de Eva por el diablo, podemos notar que:
El diablo le prometió que NO MORIRÍA si ella comía del segundo árbol.
El diablo le prometió que serían abiertos sus ojos y que sería como Dios, SABIENDO el bien y el mal.
Interesante es el hecho de que el primer descubrimiento de Adán después de comer del árbol era que estaba desnudo, luego culpó a Dios por la compañera que le había dado y finalmente aborreció a su propia esposa. ¿Por qué hizo eso?.
Usted debe entender esto: la misma ley de NO COMERAS es también una declaración divina revelando la capacidad de Adán de PODER COMER y, en cierto sentido, es también una revelación de la voluntad de Adán sobre la posibilidad de querer hacerlo en algún momento. Si yo le digo a mi hijo: “no metas los dedos al enchufe, porque el día qe lo hagas morirás”, es porque estoy conciente de que: (1) mi hijo TIENE la capacidad física de hacerlo y (2) podría LLEGAR A TENER las ganas de hacerlo. El segundo punto es también una manifestación de que, de manera innata, mi hijo tiene la inclinación a hacer cosas riesgosas, sabiéndolo o no, y por lo tanto, le dicto una orden para proteger su vida.
Cuando Adán comió del segundo árbol, murió. La palabra muerte se entiende como separación, no como cesación. Adán se separó de Dios, la vid verdadera. Esto que comento viene del pasaje donde Jesús dice “…porque separados de mi nada podreis hacer…” Jn c.15, vs.5. Acá, la frase “nada podreis hacer” significa que separados de Dios (muertos espiritualmente) no podemos hacer la voluntad de Dios, cumplir sus demandas, vivir como Él nos pide que vivamos, etc, por lo tanto la degradación espiritual es inmediata (revisar la parábola del hijo pródigo y como éste termina una vez que se separa de su padre– Lc c.15, vss.11-32)
La degradación espiritual claramente incluye la permutación de un hombre de verdad (o que vive en la verdad) en un hombre habituado a las mentiras. Fíjese en Ge c.3, vss. 8-10. Cuando Dios le pregunta a Adán que dónde estaba él, Adán le responde que estaba escondido por que tenía miedo. Sin embargo, la actitud de un hombre de pecado, muerto espiritualmente, nunca es huir de Dios por miedo. Fíjese en Jn c.3, vss.19-20. La realidad es que el hombre de pecado huye de Dios porque lo aborrece, porque lo odia. Así que Adán estaba mintiéndole a Dios en el huerto.
¿Porqué adán aborrecía a Dios, si Dios nunca le hizo nada malo?. Para responder esta pregunta, considere St c.4, vs.4. La palabra “amistad” en el contexto de este pasaje no es de una simple empatía con el mundo, ni tampoco a una relación superficial con el mundo. La raíz de la palabra “amistad”, en este contexto, proviene de una palabra que representa una relación de pareja, de esposo/esposa, de vínculo matrimonial y de relación de intimidad. Es por eso que Jesús dice que su pueblo está en el mundo, pero no son del mundo, i.e., no existe ningún tipo de relación espiritual de intimidad con el mundo.
Con todo esto en mente, usted puede ver que cuando Adán comió del segundo árbol, se constituyó en esposo de las tinieblas, aborreció a Dios y a su creación y se murió. Adán no conoció el pecado a nivel teórico, técnicamente tuvo una relación de intimidad con él. Había fornicado con las tinieblas y ellas ahora eran su nuevo dios. A Dios no le quedó otra que actuar en conformidad con su santidad y hacer lo que Él había prometido hacer (porque no es hombre para que mienta): “…porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. Así que Adán, conforme a 1 Co c.15, v.56, probó el poder del aguijón de la muerte: la ley.
Es por eso que la obra redentora de Jesús es liberarnos de la maldición de la ley, del yugo de la ley, y llevarnos a vivir bajo la ley de Jesús, que es su gracia. Con eso en mente, se puede entender mejor la oferta del Espíritu por Pablo, cuando sentencia que, o vivimos bajo la ley para perdición o vivimos bajo la gracia para vida eterna.
Justamente esa era la misma disyuntiva de Adán en el huerto: o comía del Árbol de la Vida (Jesús) para vida eterna o comía del árbol de la ley para perdición. O estaba bajo la gracia o bajo la ley. Jesús sentencia que no se puede servir a 2 señores: o se amará a uno y se aborrecerá al otro o viceversa. Usted ya sabe como terminó la historia.
Querido reader, espero que este breve ensayo haya sido de bendición para su vida. Si estas palabras le han revelado que usted está hoy viviendo bajo la ley, apúrese y rinda su vida a Jesús, pues no hay otro camino para llegar a Dios.
| [+/-] |
CRISTIANISMO v/s HUMANISMO |
Mensaje: Jn c.10, vs.10
“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abubdancia”.
En este breve ensayo bíblico se presentarán ambas posturas y se hará una crítica al mal llamado Humanismo Cristiano.
Desarrollo.
Claramente, la base y centro del cristianismo es la persona de Cristo. Sus enseñanzas, su obra y su palabra son el corazón mismo del cristianismo y éstas definen su origen, su sentido y magnifican su trascendencia. Usted puede ver la declaración de principios del cristianismo leyendo el llamado Sermón del Monte (Mt css.5-7).
Si su pregunta es: “¿Cuál es el énfasis o la voluntad o la prioridad en el Evangelio?”, la respuesta la puede encontrar en los siguientes pasajes:
Lc c.24, vss.46-47: “y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén”.
2 P c.3, vs.9: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.
Poniendo las cosas de esta manera, se puede ver claramente que el énfasis del cristianismo es glorificar a Dios, obedeciendo su voluntad de predicar al Señor para arrepentimiento de pecados; además, es Dios mismo el centro del discurso cristiano. Incluso, aunque somos creación de Dios, Dios sigue siendo la prioridad en la historia del hombre. Además, usted debe entender que no fuimos hechos para nosotros, sino para Dios (Pr c.16, vs.4), por lo que el hombre es secundario aún en su propia historia. Dios no creó a Adán porque necesitaba crearlo, sino porque quizo crearlo, y lo hizo para que el hombre le obedeciera y lo glorificara. La única cosa que el hombre puede hacer para con Dios es obedecerle y glorificarle; no puede enseñarle ni aconsejarle nada (Pr c.21, vs.30), no puede defenderle (Job c.40, vss.9-14), no puede enriquecerle (1 R c.8, vs.27), no puede darle vida (Jn c.10, vs.17), no puede juzgarle (Job c.40, vs.8), etc.
Cuando Jesús estuvo caminando como hombre en la tierra, como modelo a seguir, decidió ser obediente a Dios y buscó hacer siempre su voluntad. Nunca pecó, entendiendo ésto como que nunca desobedeció a Dios. De esta manera, le enseñó a los hombres que la voluntad de Dios para con la humanidad es que ésta se someta completamente a Dios y a sus órdenes (mandamientos, Palabra, etc). Esto pone las cosas en perspectiva: primero Jehová, segundo Jesús y tercero el Espíritu Santo (primero, segundo y tercero Dios). El hombre sólo puede aspirar a aparecer en un cuarto lugar y le es permitido estar ahí sólo para glorificar a Dios.
Contraria a toda esta idea teocéntrica es que aparece el humanismo.
Como usted puede ver, la raíz de la palabra humanismo es el hombre, y esto define inmediatamente la postura humanista.
Probablemente usted se estará preguntando si existe agún pasaje bíblico que revele el corazón del humanismo. Afortunadamente, si existe. Lea lo siguiente:
Ge c.3, vs.4-5: "Entonces la serpiente dijo a la mujer : No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comais de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”.
Mt c.23, vs.2-7: “En la cátedra de Moises se sientan los escirbas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; más no hagai conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí”.
Si usted se fija, de acuerdo con el pasaje de Génesis, la base principal del humanismo es satanismo. Observe que la oferta del diablo para con la Eva se componía de: (1) desobedecer la ley de Dios, (2) buscar su propio camino, que en realidad era un camino establecido por el diablo y (3) ser uno mismo Dios.
La oferta del diablo apelaba a la autoadoración. Apelaba a que el hombre pudiera decir: “yo soy suficiente para hacerme a mi mismo un dios”, “yo tengo las soluciones a mis problemas”, “yo puedo crear mi propio camino”, “yo y Dios podemos ser iguales”.
Todo lo anterior es la base del manifiesto humanista, por lo que el humanismo busca glorificar al hombre y es una filosofía homocéntrica por definición. Dios es irrelevante en la teoría humanista. El cristianismo y el humanismo son irreconciliables.
Un claro ejemplo bíblico del humanismo lo encontramos en la parábola del fariseo y el publicano (Lc c.18, vss.11-14). Cuando en el texto se lee “oraba consigo mismo”, la escritura original se puede traducir de mejor manera como “oraba a sí mismo”, e inmediatamente se lee “DIOS”. Es esa la idea que el fariseo tenía de si mismo: se creía Dios; por lo que en el relato él mismo se juzgó y perdonó. Más que el desprecio que sentía por los demás hombres y el alto concepto que tenía de sí mismo, su gran pecado fue igualarse con el Creador, lo que es orgullo y finalmente idolatría, algo fuertemente condenado en TODA la escritura. Por eso Jesús finaliza el pasaje diciendo que el publicano regresó justificado antes que el fariseo, lo cual es un sarcasmo, porque lo que Jesús realmente quería decir es que el fariseo NUNCA regresó justificado (ante Dios).
¿Cuál es la respuesta de Jesús al humanismo?. Esto lo encontramos en Lc c.17, vss.7-10: “¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa?, ¿no le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú?, ¿acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado?. Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”.
Dios quiere hacernos entender una cosa muy importante: el hombre no tiene un valor intrínseco, i.e., el hombre no vale nada en sí mismo. El hombre vale algo en la medida que Dios lo valorice. Por eso que en la Biblia se enseña de que el que se enaltece será humillado y viceversa.
Con todo lo dicho anteriormente, es que se pueden entender de una manera un poco más amplia los siguientes pasajes:
Mt c.7, vss.21-23: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?. Y entonces le declararé: Nunca os conocí; apartaos de mi, hacedores de maldad”.
Mt c.22, vss.11-13: “Y entró el rey para ver a los convidados, y vió allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda?. Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”.
Hay muchos “hermanos” que hacen un montón de “cosas buenas”, pero jamás han hecho la voluntad de Dios. Son tan iguales a los verdaderos cristianos, que no se pueden distinguir con facilidad. Profetizan, echan fuera demonios, construyen templos, oran, etc, pero lo hacen todo a su manera y nunca a la manera de Dios. Incluso pueden entrar “colados” a una fiesta de bodas, pero el festejado, Dios, sabe la diferencia.
¿Cuál es el gran problema de los cristianos con el humanismo?.
Existe en la actualidad una gran influencia del humanismo en nuestras congregaciones. En muchas predicaciones se puede escuchar el discurso humanista, centrando el Evangelio en el hombre. Frases como: “venga a Cristo y sus problemas económicos serán solucionados”, o “venga a Jesús y el tumor que tienes desaparecerá” o que “la voluntad de Dios es que seas prosperado materialmente”.
Yo jamás he estado en contra de la prosperidad material, pero la entiendo como una simple añadidura cuando antes he buscado primero el Reino de Dios y su Justicia.
Si usted lee con atención el discurso protestante actual, se dará cuenta de que mucha de la oferta publicada no prioriza a Dios, sino al hombre. Buscamos, en primer lugar, el bienestar material y físico del hombre. Se ofrecen cruzadas de sanidad y milagros físicos. Se ora por la paz definitiva en el planeta, casi como orando para que el diablo se vaya. Las cadenas de televisión cristiana se han transformado en megaempresas que buscan principalmente ¡¡hacer obra social!!: cursos de capacitación, talleres de danza, programas del tipo ayuda-a-un-hermano, casas de acogida, etc. Yo no digo que eso esté mal, pero lamento profundamente que del 100% de la oferta protestante, menos del 5% promociona a Jesús como Señor y Salvador de la humanidad.
Usted debe entender de que, para Dios, las obras que usted hace son secundarias, y sabe porqué, ¡¡porque Él las hace en usted!!. Fíjese en Heb c.13, vss.20-21. Cuando usted llegue a la presencia de Dios para ser juzgado, usted no puede apelar a lo que “hacía para Dios”. La única cosa que interesará ahí es si usted aceptó a Jesús como su Señor y Salvador y si se mantuvo, con la ayuda de Dios, en el camino del Evangelio. Lo demás no aportará nada a su favor. Aunque usted y yo lo hayamos hecho todo, somos siervos inútiles. Aún este blog, si usted se motiva a aceptar a Dios por algo que usted lee acá, yo no puedo apelar a mi favor por el post que escribí.
Si usted va a un restaurant y le ofrecen 2 menús, A y B, y el menú A es muy apetitoso y barato, pero el B es mas bien repulsivo y caro, obviamente usted se inclinará por el menú A. Con el actual cristianismo ocurre algo similar: ofrecemos a un Jesús sanador, pagador de deudas, esposo de viudas, rehabilitador de drogadictos, solucionador de problemas matrimoniales, etc, y la única clausula que ponemos es que tiene que permanecer en la iglesia. ¿Se fija?. Y, claro, la gente, al escuchar esa agradable música, se agolpa por participar. Pero cuando predicamos que la oferta de Jesús es salvación y vida eterna y que, en segundo lugar, por añadidura, Jesús podría darte (o quizás no) un buen pasar material y que para llegar al cielo debes amarlo más que a tus padres, más que a tu trabajo material, más que a tus hermanos, más que a tí mismo, de que debes tomar tu cruz, negarte a ti mismo y a tus deseos y placeres y morir para el mundo, y que además, por el sólo hecho de aceptar a Jesús como tu Salvador, serás perseguido y odiado por el mundo, entonces la gente sale volando de nuestras congregaciones.
Lo peor no es eso, lo peor ocurrirá cuando se nos pregunte en el cielo: ¿y tú?, y empecemos a decir cosas como: “a no, yo prediqué, yo fui a los ensayos de coro, yo hice muchos milagros, yo sané a muchos endemoniados, yo profeticé, yo era pastor, yo dirigía un ministerio radial, etc, etc, etc”, y escuchemos el lapidario: “apartaos de mi, nunca os conocí hacedores de maldad”. ¿Sabe por qué podrían decirnos eso?, porque en realidad, en esta vida, nunca aceptamos a Jesús, siempre hicimos un Evangelio a nuestra medida, muy fácil de llevar, muy cargado de humanismo y, aunque parezca contradictorio, un Evangelio satánico. Por eso Pablo advierte en 2 Co c.11, vss. 3-4 y Ga c.1, vss. 6-9, que hay que tener cuidado con recibir otro Evangelio.
El “cristiano-humanista” ama tanto las cosas que tiene, que cuando le empiece Dios a pedir su trabajo, la vida de su madre, la de su hijo, su salud, etc, él no podrá hacerlo y se apartará de Dios. Lea Mr c.10, vss.17-22. Fíjese que cuando Jesús le pide las riquezas al hombre rico, éste se va muy triste. Ahora usted ya sabe porqué: porque en realidad quería seguir a Jesús a su manera, a la manera humanista, a la manera del diablo.
Déjeme finalizar con una breve historia: usted sale a comprar pan al kiosko. En el camino lo asaltan y le entierran un cuchillo en su estómago. El cuchillo queda clavado. Usted se está desangrando y muriendo. Pasa alguien y le ofrece comprarle un tour por Miami, comprarle una casa nueva y rehabilitar a sus hijos de las drogas. ¿Ve la contradicción?. Usted necesita VIDA.
Lo mismo ocurre en el mundo. Ellos se están muriendo espiritualmente y van los neo-protestantes a ofrecerles cosas materiales. ¿Ve la contradicción en el discurso?. Lo que ellos necesitan es un Salvador, no una casa nueva. Ellos necesitan vida eterna. Y es eso lo que debemos predicar: a Jesús.
Querido reader, la venida de Jesús está a las puertas. Le aconsejo que acepte a Jesús como su Señor y Salvador antes de que tenga que llegar a su presencia y rendir una estrechísima cuenta de las cosas que usted ha hecho acá en vida. Que Dios le bendiga.
9.11.2005
| [+/-] |
PERSECUCION |
Mensaje: 2 Timoteo c.3, vss.10-13.
“Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; más los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”.
La palabra persecución proviene de una palabra cuya raiz significa literalmente acosar o rodear. Pero la persecución que sufre el pueblo de Dios no es meramente pasiva, sino que tal como lo expresa 1 Jn c.3, vs.15, la persecución conlleva un deseo de aborrecimiento y es por naturaleza homicida: “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida….”.
En este breve ensayo bíblico se intentará responder a 4 preguntas que surgen de manera natural cuando se aborda el tópico de la persecución:
¿porqué los religiosos y los gentiles nos odian y nos persiguen?.
¿cual será la razón política y religiosa por la cual nos perseguirán en nuestros días?.
¿cómo debemos responder ante la persecución?.
¿qué hará Dios por nosotros cuando nos persigan?.
1.- ¿Porqué los religiosos y los gentiles nos odian y nos persiguen?.
Usted debe notar que la persecución y el aborrecimiento son tan antiguos como la historia misma. En el libro de Génesis c.4, vss.4-5, se relata que Caín se ensañó contra su hermano Abel y que decayó su semblante. Luego, en 1 Jn c.3, vs.12 se detalla que Caín mató a su hermano por envidia, pues sus obras eran malas y las de Abel justas.
Pero para resolver la pregunta, considere el contexto de las siguientes referencias:
Mt c.10, vss.16-22: seremos aborrecidos por causa del Nombre del Señor.
Jn c.3, vss.19-20: los hombres amaron más las tinieblas que la Luz y aborrecieron la Luz.
Jn c.15, vss.18-19: somos aborrecidos porque Dios nos escogió.
Por lo tanto, no somos aborrecidos y perseguidos por lo que hacemos o por la forma de vestirnos o por la música que tocamos; somos aborrecidos por lo que somos, esto es, porque la luz está en nosotros. Pero esto es interesante, porque si la luz no estuviera en nosotros, nos constituiríamos amigos del mundo y el mundo nos oiría (1 Jn c.4, vs.5). Por lo tanto, técnicamente, no es a nosotros quienes persiguen, sino a Dios. Considere lo siguiente, tomado de Hch c.9, vss.1-5: “Saulo, Saulo, ¿porqué me persigues?........Yo soy Jesús, a quien tú persigues….”. Acá, Pablo estaba en misión persiguiendo cristianos, por lo que Jesús tendría que haber preguntado ¿porqué persigues a mi pueblo?, sin embargo, Jesús aclara la situación declarando que la persecución estaba finalmente focalizada en Él (similar es el hecho cuando Jesús le dice a Pedro: “apartate de mí, Satanás”, cuando era Pedro quien intentaba reconvenir a Jesús para su propia protección).
De esta manera, la respuesta exacta no es que nos odian y persiguen a nosotros, sino a Dios.
Esto que acabo de escribir será muy útil para responder y entender la respuesta a la pregunta 3.
1.1.- ¿Hasta dónde pueden llegar en la persecución?.
Algunas manifestaciones de la persecución pueden ser:
Mt c.10, vs.16: seremos enviados como ovejas en medio de lobos. Los lobos, en general, no atacan solitariamente, lo hacen en manadas o grupos, son cobardes y se sirven de una trampa o estrategia para atacar.
Jn c.16, vs.2: expulsados de los templos y acesinados pensando que rinden servicio a Dios.
Mt c.10, vs.17: enviados a concilios y azotados en los templos.
Mt c.10, vss.21-22: perseguidos, entregados y acesinados por nuestros propios familiares.
Jesús dijo: “si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?” (Lc c.23, vs. 31).
1.2.- ¿Cómo comienza una persecución?.
Debemos entender que aquellos que persiguen a Cristo por medio de su pueblo son hijos del diablo, y el diablo es el padre de toda mentira. Técnicamente, no tenemos ningún motivo para ser perseguidos, de manera que la única razón por la cual seremos aborrecidos es que inventen alguna mentira o falso testimonio. Note lo que dice la Biblia en Mt c.5, vs.11: “ bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”.
En este sentido, no se sorprenda cuando inventen de que usted es un desordenado, es un falta de respeto, es un ignorante, que está contra el pastor, que está turbado, porque precisamente la mentira es la manifestación del hombre de maldad en medio del pueblo de Dios.
Así que, por cuanto la persecución contra Dios es homicida y ésta comienza por una mentira, falso testimonio, cahuín, pelambre, mal comentario o como usted quiera llamarle, Dios ha interpuesto un pago para ello:
Dt c.19, vss.16-20: el falso testigo recibirá el mal que pensaba hacer contra su hermano.
Dt c.5, vs.20: No dirás falso testimonio contra tu hermano (del decálogo).
Pr c.6, vss.16-19: Dios aborrece al testigo falso que habla mentiras y el que siembra discordia entre hermanos.
Pr c19, vs.5: Dios promete castigo contra el testigo falso y contra el mentiroso.
Pero previo a la mentira, existe un claro sentimiento de envidia. En 1 Jn c.3, vs.12 se nos dice que Caín mató a su hermano Abel por envidia. También fue envidia el motivo de los religiosos para matar a Jesús (Mt c.27, vs.18) y por envidia José fue vendido a Egipto (Hch c.7, vs.9). Por lo tanto, podemos decir que la envidia engendra una mentira y la mentira engendra una falsa acusación y ésta engendra a su vez una persecución. De ahí que se dice explícitamente que el amor no tiene envidia (1 Co c.13, vs.4)
ENVIDIA => MENTIRA => PERSECUCIÓN
2.- ¿Cuál será la razón política y religiosa por la cual nos perseguirán en nuestros días?.
La respuesta a esta pregunta está en el juicio contra Jesús pues, ya que Jesús es mi maestro, en algún nivel yo seguiré sus pisadas. Note la siguiente secuencia:
Mr c.14, vss.55-56: los que comenzaron la persecución eran los religiosos (sacerdotes). Esto se detalla un poco más en Mt c.27, vs.1 (sacerdotes y ancianos del pueblo).
Mt c.27, vs.18: la autoridad política (Pilato) entendía que el motivo (o móvil) de los religiosos era la envidia.
Apelando sólo al motivo religioso, los sacerdotes no podían incitar al poder político a condenar a Jesús, de manera que inventaron una causa político-social. Esto lo vemos en Lc c.23, vs.2. Acá se deduce que la razón política que usarán contra el pueblo de Dios en nuestros días será la desobediencia a la autoridad política, al ordenar no obedecer una orden del presidente de turno.
En nuestros días, el Papa Benedicto XVI, continuando la labor del Papa Juan Pablo II, buscará unificar al mundo bajo una sola religión, llamada ECUMENISMO. Todo aquel que no desee participar de esta globalización de la religión será llamado fanático religioso, será considerado como enemigo de la sociedad y finalmente será catalogado como terrorista. Ésto, que parece un mal chiste, ya ocurrió al menos 2 veces en el Antiguo Testamento: (1) en Dn c.3 se relata la historia de 3 jóvenes que por su desobendiencia a la autoridad del rey Nabucodonosor, fueron lanzados al horno y (2) Dn c.6, Daniel es echado a un foso de leones por desobedecer la orden del rey Darío.
A raíz de los ataques de la organización terrorista Al-Qaeda, se está asociando el fundamentalismo religioso con el terrorismo y ya se ha dado la orden en Inglaterra de expulsar a cualquier individuo que pudiera (incluso remotamente) ser parte de algún movimiento ultra-religioso, principalmente de corte musulman.
La razón religiosa la encontramos en Jn c.19, vs.7. (cuando se dice “religiosa”, léase “espiritual”). Acá se refleja la respuesta natural de las tinieblas frente a la luz. Ellos odiaban a Jesús porque Él vino a destruir las obras del diablo (1 Jn c.3, vs.8), de manera que culparon a Jesús de una supuesta herejía: hacerse a sí mismo Hijo de Dios. En la actualidad esta acusación puede leerse como “éstos son culpables, porque dicen que ellos solamente tienen la verdad, queriendo decir que nosotros somos unos farsantes y engañadores, por lo tanto incitan a la violencia religiosa”.
Usando este argumento, muchos movimientos homosexuales acusan a los protestantes conservadores de incitar a la homofobia y a la intolerancia sexual. Lo mismo hacen los movimientos pro-aborto, los pro-divorcio, los librepensadores que apoyan la diversidad religiosa (particlarmente satanistas y gente de la nueva era) y cualquier otro movimiento que no se apegue a la doctrina bíblica.
Quiero terminar este punto, haciéndole notar en Dn c.6, vss.4-9, como puede deducirse un claro paralelo entre gobernadores y sátrapas con gobierno político y religioso. Interesante.
3.- ¿Cómo debemos responder ante una persecución?.
Hay por lo menos 3 cosas que usted debe hacer cuando se encuentre en una persecución (aunque ahora usted ya sabe que no es a usted a quien persiguen, sino a Dios).
A.- Mt c.10, vs.28: no tema. El mayor dividendo que pueden sacar de una persecución es que le quiten la vida, pero el Espíritu por Pablo dice que el morir es ganancia (Fil c.1, vs.21). Dentro de las instrucciones que Jesús da a los doce enviados acá en el capítulo 10 de Mateo, les advierte acerca de las persecuciones y algunos costos que ellos podrían pagar, entre esos el dar la vida por causa del Evangelio. Pero Jesús pone las cosas en perspectiva, señalando que hay uno mucho mayor que es digno de temor, pues puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno: Dios.
B.- Mt c.5, vss.11-12: gócese y alégrese. Jesús promete un gran galardón (Él mismo) en los cielos por el hecho de ser perseguidos por su causa.
C.- Mt c.5, vss.38-45: responda en amor.
3.1.- ¿Porqué debería responder en amor?.
Usted debe entender que el diablo es espíritu, por lo que su ataque es espiritual y sus armas son espirituales. Por esta razón, es un gran error INTELECTUALIZAR la persecución, pensando inmaduramente que la persecución puede resolverse usando la RAZÓN. Nunca, en ningún lugar de la Biblia, se nos ha enseñado de que podemos confiar en nuestras capacidades para resolver alguna vicisitud. Sólo debemos confiar y apoyarnos en Dios. No cometa el error de llevar el problema al campo de la razón y del intelecto. Eso es despreciar el poder de Dios.
Entonces, ¿qué armas tenemos para “defendernos”?. Note que uso comillas. Ya verá porqué.
3.2.- Las armas del cristiano.
En Ef c.6, vss.14-17 se detalla la armadura del cristiano y, expuesto así, da la sensación de que es algo que usted deberá ponerse y luego, usando su astucia, deberá manipularlas con habilidad para hacer frente al enemigo, pero una revelación más detallada nos cambia el panorama. Observe esto:
Ceñirse los lomos con la Verdad. En Jn c.14, vs.6 se dice que Jesús es la Verdad.
Vestirse con la coraza de Justicia. En Mal c.4, vs.2 se dice que Dios es el Sol de Justicia.
Calzarse los pies con el apresto del Evangelio de la Paz. En Is c.9, vs.6 se dice que Dios es el Príncipe de Paz.
Tomar el escudo de la fe. En Sal c.84, vs.11, Sal c.3, vs.3 y Sal c.28, vs.7 se dice que Dios es nuestro escudo.
Tomad el yelmo de la salvación. En Sal c.27, vs.1 y Sal c.42, vs. 5 se dice que Dios es nuestra salvación.
Tomad la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. En Heb c.4, vs.12 y Ap c.2, vs.16 se hace una equivalencia entre Dios y su propia palabra.
Por ende:
La verdad es Dios.
La justicia es Dios.
La paz es Dios. ===> ¡¡Mi arma es Dios!!
El escudo es Dios.
La Salvación es Dios.
La Palabra es Dios.
La voluntad de Dios es cuidarnos y defendernos, ya sea que lo haga Él directamente (1 S c.17, vs.47; 2 Cr c.20, vs.15, por ejemplo) o a través de nosotros (Mr c.13, vs.11), lo cual es el mismo concepto expuesto en Sal c.46: Dios es nuestro amparo y fortaleza.
Un poco más atrás se desarrolló el concepto de que es a Dios a quien persiguen (Hch c.9, vss.1-5), por lo tanto es Él quien debe tomar lugar en la defensa y en la venganza. Es en ese sentido que se deben entender pasajes como Lv c.19, vs.18; Sal c.18, vss.46-48; Pr c.20, vs.22 y Ro c.12, vs.19. La afrenta de la persecución y el aborrecimiento no se le hace al pueblo, sino a Dios mismo (note en Mt c.25, vss.41-46 dónde Jesús pone el énfasis), de manera que no es usted quien debe tomar revancha o efectuar alguna contraacción. De una buena vez deje que Dios actúe y que sea Él quien solucione el problema.
Finalmente, hay una situación dentro de la persecución que es muy particular y en que físicamente no podemos actuar. Me refiero a cuando estemos encerrados, atados, encadenados, enterrados, crucificados, etc. ¿Qué debe hacer en esos casos?. La Biblia nos enseña que lo que corresponde hacer acá es una sola cosa: PERDONAR. Fue exactamente lo que hizo Jesús en la cruz (Lc c.23, vs.34) y lo que hizo Esteban cuando era apedreado (Hch c.7, vss.54-60).
4.- ¿Qué hará Jesús cuando nos persigan?.
Aunque la persecución va, espiritualmente, dirigida a Dios, Dios nos promete algunas cosas cuando seamos víctima de alguna injusticia.
La persecución tiene 4 actores: el diablo persigue a Dios usando al mundo y la carne para ponerlos contra el pueblo de Dios. En ese escenario, Dios hace, al menos, 3 cosas:
Juzga y condena al diablo y al mundo en la cruz del Calvario.
Vindica al inocente: bendiciéndole en esta vida ante sus angustiadores (Sal c.23, vs.5), dándole paz (Jn c.16, vs.33) y dándole un gran galardón en los cielos (Mt c.5, vs.12).
Castigando al mundo: despojándolo (Ge c.22, vss.17-18), avergonzándolos y atribulándolos (Sal c.6, vss.9-10), humillándolos (Sal c.72, vs.9) y enviándolos al infierno (Mt c.25, vs.46).
Resumen.
Dios, en su Palabra, nos promete que seremos perseguidos por el puro hecho de querer vivir piadosamente. Puesto así, podemos usar la persecución casi como un termómetro de nuestro estado espiritual (más persecución, mayor piedad).
La persecución espiritual es originada, en todos los casos, por un claro sentimiento de envidia, lo cual es codicia. Es por esto que Dios claramente prohibe la codicia: Ex c.20, vs.17; Dt c.7, vs.25; Pr c.21, vs.26; Mi c.2, vss.1-3; Hab c.2, vss.8-9 y 1 Ti c.6, vss.10-11. En este sentido, la persecución que experimenta el pueblo de Dios es netamente espiritual, pero va enmascarada como persecución política, social o religiosa. La persecución estará basada en una o varias mentiras y los creyentes debemos entender que la persecución no es contra nosotros directamente, sino que contra Dios, de manera que Él actuará en concordancia con su justicia y santidad, vindicando a sus hijos y juzgando al diablo y al mundo.
Un hecho clave de la persecución, es que muy probablemente se origine en el seno de nuestra propia comunidad cristiana, ya sea que la realicen falsos cristianos o por cristianos apostatados. En este sentido, la única arma que tiene el creyente en Dios es a Dios mismo, y será Dios quien actúe, ya sea directamente o a través de nosotros. Podemos estar confiados, aunque los hechos sean actualmente adversos, de que Dios tiene el control de todas las cosas y que su eterna voluntad se llevará a cabo en nuestras vidas y en la historia. Así y todo, Dios nos promete bendiciones aún en medio de las persecuciones.